«La libertad, el profesional autónomo y la recuperación del Mercado Laboral»
Ya se ha abordado en alguna ocasión desde esta bitácora, aunque tal vez no con la suficiente profundidad,el concepto de la «Marca Usted», al igual que se citaba al precursor de la misma, el gurú empresarial, Tom Peters, el cual nos advirtiera con aquello de…
«El trabajo –el suyo y el mío–, tal y como lo conocemos en la actualidad, será reinventado en el transcurso de los diez próximos años. Así de sencillo. Y así de profundo.»
siendo esta una afirmación muy certera, si tenemos en cuenta que la pronunció justamente hace ahora algo más de una década.
De esta forma, que el Mercado Laboral ha cambiado es una obviedad, pero que ya nunca volverá a ser el de antes ha dejado de ser un pronóstico para convertirse en una verdad palpable que se observa y constata con el transcurrir de los acontecimientos, día a día, dentro de nuestro turbulento entorno.
Tom Peters asumía estos previsibles cambios –en lo que entonces el llamaba “trabajadores de oficina”– congratulándose en extremo al suponerlos una liberación del profesional que pasaba de la esclavitud de férreas y ajenas normas dispuestas por otros a la libertad de hacer, de decidir, de elegir y construir la propia realidad profesional. “La revolución está en marcha”, afirmaba.
Mientras la economía del conocimiento y del saber se iba abriendo paso, Peters proponía “un Transplante de Actitud”, que no era otra cosa que sentir, pensar y, sobre todo, actuar como profesionales independientes. Cada profesional se convertía, desde ese momento, en su propia «Marca Usted». «Así de sencillo. Y así de profundo.»
Hoy, lo cierto es que no está el asunto para mucha congratulación, pero no es menos cierto que Tom Peters ya no es el único que defiende este planteamiento animando al cambio de actitud en el concepto del trabajo. Por fortuna, otros grandes profesionales –algunos, verdaderos visionarios– han ido sembrando día a día en nuestras conciencias esa semilla que permita la apertura de mente necesaria para asumir nuestra propia responsabilidad sobre el futuro, el nuestro y el de todos.
Por todo ello, hoy más que nunca, es necesario, resulta imprescindible resaltar la figura del verdadero héroe de esta revolución: el profesional autónomo. Y esto, hasta el extremo de atreverme a afirmar que la recuperación del Mercado Laboral pasa indefectiblemente por la recuperación de la figura del autónomo como motor de la economía y de la creación de empleo.
Sólo si se fomenta ese espíritu emprendedor, sólo si se apoya esa capacidad de sufrimiento y esfuerzo profesional, sólo si se diseña un contexto en donde el profesional autónomo tenga facilidad de acción necesaria, se volverá a ver algo de luz sobre un Mercado de Trabajo apático, desdibujado, crítico, que no se ajusta a la nueva realidad social y económica del nuevo siglo.
Tom Peters vio en todo esto una oportunidad.
Ellos han dejado de ser responsables de nuestra carrera profesional –y, por extensión, de nuestra vida–. Lo somos nosotros; de nosotros depende lo que vayamos a ser.
Posiblemente así sea aunque ahora, entre lo espeso del momento, nos cueste verlo. Posiblemente lo tendremos mucho más complicado, pero, posiblemente consigamos ser libres. De nosotros depende.



«El trabajo –el suyo y el mío–, tal y como lo conocemos en la actualidad, será reinventado en el transcurso de los diez próximos años. Así de sencillo. Y así de profundo.»






